
En CrossFit es habitual ver movimientos como las dominadas con kipping, los toes-to-bar o los muscle-ups. Son movimientos que requieren coordinación, técnica y fuerza, pero hay algo que no debemos olvidar: antes de añadir impulso, necesitamos desarrollar una buena base de fuerza estricta.
El kipping nos permite utilizar el impulso del cuerpo para realizar movimientos de forma más rápida y eficiente. Sin embargo, eso no significa que sean más sencillos o que requieran menos preparación.
Durante los movimientos con kipping, nuestro cuerpo está sometido a fuerzas importantes que debemos ser capaces de controlar, especialmente durante la fase de descenso.
Si no disponemos de suficiente fuerza estricta, podemos acabar dependiendo del impulso para compensar una capacidad que todavía no hemos desarrollado.
El kipping no debería ser una adaptación para alguien que todavía no puede realizar una dominada estricta.
Imaginemos que todavía no somos capaces de realizar una dominada estricta.
En lugar de intentar conseguirla utilizando el impulso, podemos trabajar con dominadas asistidas con los pies sobre un cajón, ejercicios escapulares o descensos controlados.
De esta manera desarrollamos la fuerza específica que necesitamos para conseguir nuestra primera dominada y, posteriormente, introducir el kipping.
Lo mismo sucede con otros movimientos gimnásticos: debemos construir primero las capacidades necesarias y después aumentar la complejidad.
En BERKANA seguimos un principio fundamental del entrenamiento: mecánica, consistencia e intensidad.
No tenemos prisa por introducir movimientos avanzados si todavía no hemos desarrollado las capacidades necesarias para realizarlos.
Porque progresar no consiste en hacer cuanto antes el movimiento más complejo, sino en construir una base sólida que nos permita seguir mejorando a largo plazo.
Primero controlamos nuestro cuerpo. Después aprendemos a utilizar el impulso.